Antes de que la inteligencia artificial irrumpiera en las agendas corporativas y se convirtiera en el tema dominante de los consejos directivos, la construcción latinoamericana ya enfrentaba un desafío mucho más profundo que la adopción de una nueva tecnología: su capacidad para innovar.
Durante décadas, la industria demostró una notable habilidad para incorporar metodologías, estándares y plataformas desarrolladas en Estados Unidos, Europa o Asia. La implementación de BIM, la digitalización de procesos y el uso de entornos colaborativos elevaron la competitividad del sector, pero bajo una lógica constante: las grandes ideas nacían fuera de la región y Latinoamérica asumía el papel de adaptarlas y ejecutarlas con eficiencia.
La irrupción de la inteligencia artificial comenzó a alterar ese equilibrio. Más que automatizar tareas, eliminó una barrera histórica: la distancia entre quienes conocen profundamente los problemas del negocio y quienes tenían la capacidad técnica para desarrollar soluciones.
Por primera vez, arquitectos, ingenieros, especialistas BIM y líderes de proyecto podían convertir su experiencia en herramientas capaces de resolver desafíos reales.
Con esa visión, Naska Digital impulsó el primer Workshop de Inteligencia Artificial Aplicada al Sector Construcción en Latinoamérica.
Más de 900 profesionales de más de 300 empresas y organizaciones de Colombia, México, Ecuador, Argentina y otros países participaron en una iniciativa que no buscaba enseñar una plataforma, sino demostrar que la región podía construir sus propias soluciones.
Basado en el modelo GO+®, desarrollado por Naska Digital, el workshop rompió con el formato tradicional de capacitación. No solo eliminó las barreras geográficas al fomentar la colaboración entre profesionales de distintos países, sino que también desplazó el foco de la formación genérica hacia la resolución de problemas reales del negocio. La conversación dejó de girar alrededor de la tecnología para centrarse en el verdadero CORE de la industria: sus procesos, desafíos y oportunidades de transformación.
A partir de esa reflexión surgieron más de 45 productos mínimos viables (MVP) enfocados en control documental, programación de obra, gestión de costos, compras, automatización administrativa, consulta técnica y gestión del conocimiento. Más que prototipos, fueron evidencia de que la innovación puede nacer desde la operación diaria.
La principal conclusión fue estratégica: la ventaja competitiva ya no depende únicamente del acceso a la tecnología, sino de la capacidad para transformar conocimiento en sistemas que preservan experiencia, aceleran decisiones y crean nuevas formas de trabajar.
Ese aprendizaje dio origen a AI Builders LATAM, la primera comunidad regional dedicada a acelerar la adopción práctica de inteligencia artificial en el sector AECO mediante la colaboración entre profesionales, empresas, gremios y organizaciones.
La iniciativa reunió el respaldo de Bim Cloud, BIM Forum Ecuador, BIM Task Group México, buildingSMART Spain , buildingSMART Ecuador, CMIC CDMX, CAMACOL BOYACÁ & CASANARE, Camacol Cúcuta y Nororiente, la Cámara de Comercio de Bucaramanga , el Clúster de Construcción y la Sociedad Colombiana de Ingenieros, reflejando que la transformación digital requiere un esfuerzo colectivo.
En el centro de esta apuesta está la visión de Naska Digital: «Todo lo que pueda hacerse con inteligencia artificial, lo haremos con inteligencia artificial. Todo lo que no pueda hacerse con IA, prepararemos al talento para que lo haga». Más que un lema, plantea una estrategia donde la IA amplía el potencial humano en lugar de reemplazarlo.
Las conclusiones coinciden con los análisis de McKinsey & Company y el World Economic Forum: el impacto de la inteligencia artificial dependerá menos de los modelos y más de la capacidad de las organizaciones para rediseñar procesos y convertir conocimiento en ventaja competitiva.
El verdadero legado de esta iniciativa trasciende un workshop o una comunidad. Marca el momento en que Latinoamérica comenzó a demostrar que también puede crear innovación para el sector AECO. Los más de 900 participantes, las 300 organizaciones, los 45 MVP y el nacimiento de AI Builders LATAM representan el inicio de una nueva etapa: una en la que la región deja de importar innovación para empezar a construirla.