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39 empresas, 16 softwares y un mismo proyecto: la lección BIM de Queen’s Wharf

Podríamos estar hablando de tecnología, pero estamos hablando de metodología.

¿Qué ocurre cuando 39 empresas necesitan trabajar sobre un mismo proyecto, utilizan 16 herramientas de software y generan más de 340 modelos?

Queen’s Wharf Brisbane ofrece una respuesta concreta.

El desarrollo, de aproximadamente 340.000 m², reunió hoteles, espacios comerciales, entretenimiento y áreas públicas. Su equipo de ingeniería digital llegó a gestionar más de 340 modelos y a procesar alrededor de 215 modelos individuales cada semana. Detrás de esas cifras había un reto menos visible: conseguir que toda esa información pudiera mantenerse coordinada entre organizaciones que no necesariamente trabajaban con las mismas herramientas.

La solución no fue imponer un único software.

El proyecto utilizó diferentes plataformas para modelar, gestionar información, producir documentación y revisar modelos. Solibri, por ejemplo, participó en la comprobación de modelos, mientras IFC permitió intercambiar información entre diferentes sistemas.

El resultado llamó la atención de buildingSMART International. En 2019, Queen’s Wharf obtuvo el primer lugar en la categoría Design de los buildingSMART International Awards por su trabajo con IFC y openBIM.

La cifra que resume la historia no es 16.

Es 39.

Porque el verdadero desafío no estaba en coordinar programas, sino en conseguir que decenas de organizaciones pudieran trabajar sobre una misma base de información.

Cuando BIM deja de ser un software

Queen’s Wharf plantea una pregunta que sigue siendo relevante: ¿qué conocimiento necesita realmente un profesional BIM cuando un proyecto involucra múltiples empresas, plataformas y disciplinas?

Saber utilizar una herramienta es solo una parte.

En proyectos colaborativos también es necesario comprender cómo se estructura la información, qué requisitos debe cumplir, cómo se intercambia y cómo puede ser interpretada por otros equipos.

Ese es precisamente el territorio en el que buildingSMART ha desarrollado los estándares de openBIM.

Y la evolución más reciente muestra que el reto ya no termina cuando el modelo llega a otra plataforma.

De intercambiar modelos a poder verificarlos

En septiembre de 2026, buildingSMART publicó los resultados de una encuesta internacional sobre IDS, Information Delivery Specification.

Participaron 186 personas. El 58 % afirmó haber utilizado IDS en proyectos reales y el 70 % manifestó interés en algún tipo de certificación para software relacionado con IDS. Entre los aspectos más valorados apareció la posibilidad de automatizar la comprobación de modelos IFC.

La conexión con Queen’s Wharf es directa.

IFC permite intercambiar información entre diferentes plataformas. IDS permite definir requisitos de información en un formato que puede ser interpretado por computadoras y utilizarse para comprobar el cumplimiento de un modelo IFC.

buildingSMART aprobó IDS 1.0 como estándar final en 2024. Ahora, la organización recoge las necesidades de los usuarios para su evolución hacia IDS 1.1. La encuesta de 2026 incluso identificó un desafío que resulta especialmente relevante para la interoperabilidad: diferentes herramientas pueden producir resultados distintos al comprobar un mismo archivo IDS.

La conversación, por tanto, está avanzando.

Ya no se trata solamente de intercambiar información, sino de conseguir que pueda interpretarse, verificarse y utilizarse de manera consistente.

El conocimiento detrás de la interoperabilidad

Ahí es donde la formación profesional adquiere otra dimensión.

Un proyecto como Queen’s Wharf no necesitó que cada participante dominara exactamente las mismas herramientas. Necesitó que todos pudieran desenvolverse dentro de una metodología común.

Ese principio también está detrás del Professional Certification Program de buildingSMART.

Su nivel Foundation está dirigido a profesionales vinculados con BIM que necesitan comprender los fundamentos de BIM, la colaboración, la gestión de información y las oportunidades que ofrece un entorno openBIM. La certificación no está asociada al dominio de una plataforma específica.

Para obtenerla, el profesional debe realizar una formación aprobada y presentar el examen oficial en línea. Al aprobarlo, recibe el certificado digital y la insignia correspondiente.

La diferencia es importante:

aprender un software demuestra que sabes utilizar una herramienta; comprender buildingSMART significa entender el entorno en el que esa herramienta debe convivir con muchas otras.

De Queen’s Wharf a tu perfil profesional

Queen’s Wharf consiguió algo que, visto únicamente desde las cifras, parece complejo: 39 organizaciones pudieron colaborar utilizando 16 herramientas diferentes.

La clave no estuvo en reducir la diversidad tecnológica, sino en hacer posible la colaboración entre ella.

Ese es precisamente el valor de comprender openBIM: adquirir conocimientos que no dependen de una sola plataforma y que permiten entender cómo circula la información dentro de proyectos cada vez más conectados.

Naska Digital forma parte de la red de proveedores de formación de buildingSMART Professional Certification.

Da el siguiente paso

Si Queen’s Wharf demuestra lo que puede lograrse cuando diferentes equipos comparten una metodología común, certificarte en buildingSMART es una forma de demostrar que comprendes los principios que hacen posible esa colaboración.

Conoce el programa de Naska Digital y prepárate para la certificación buildingSMART Fundamentals.