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¿Puede un 5 % representar cientos de miles de dólares en una megaobra?

En la construcción de una planta de tratamiento de agua potable en Quito, Ecuador, EPMAPS reportó un ahorro inicial del 5 % tras comparar cantidades de obra obtenidas mediante modelos BIM con las cantidades planilladas. El caso pone sobre la mesa el papel de la información en el control presupuestal de los proyectos de infraestructura.

En una obra de infraestructura, un porcentaje puede parecer pequeño hasta que se pone en contexto. Cuando los presupuestos alcanzan millones de dólares, incluso una variación del 5 % puede representar cientos de miles. Por eso, el caso de la Planta de Tratamiento de Agua Potable Calderón (PTAP Calderón), en Quito, Ecuador, merece atención: muestra cómo la metodología BIM puede contribuir a revisar cantidades de obra y fortalecer el control de la información utilizada para tomar decisiones.

Según un artículo publicado por Autodesk LATAM el 16 de enero de 2026, la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento de Quito (EPMAPS) identificó un ahorro inicial del 5 % en el presupuesto a partir de la comparación entre las cantidades obtenidas de los modelos BIM y las cantidades planilladas.

La cifra genera interés por su posible impacto económico. Sin embargo, la publicación no precisa que ese porcentaje se haya calculado sobre el valor total de la inversión ni detalla el monto exacto del ahorro. Su relevancia está en el proceso que permitió identificar la diferencia y en las posibilidades que abre para la gestión presupuestal.

Una planta estratégica para el abastecimiento de agua

La PTAP Calderón forma parte de la estrategia de Quito para responder a la creciente demanda de agua potable en el norte de la ciudad. El proyecto contempla una capacidad de diseño de hasta 1.300 litros por segundo y busca atender a sectores como Calderón, San Antonio de Pichincha y Calacalí.

Las fuentes publican cifras de inversión diferentes según el alcance descrito. Autodesk LATAM señala una inversión aproximada de USD 13,6 millones para la planta, mientras que el Municipio de Quito informó en marzo de 2026 una inversión de USD 21 millones para esta infraestructura. Estas referencias deben entenderse dentro del contexto de cada publicación.

Como ejercicio matemático, el 5 % de USD 13,6 millones equivale a USD 680.000; aplicado a USD 21 millones, equivale a USD 1.050.000. No obstante, estos valores son ejemplos hipotéticos: no representan el ahorro confirmado de EPMAPS, ya que no se ha publicado una base de cálculo que permita hacer esa equivalencia.

La distinción importa. El caso no necesita atribuirle a BIM un ahorro millonario no documentado para mostrar por qué la cuantificación y el control de cantidades son aspectos relevantes en una obra de esta escala.

Del plano 2D al modelo coordinado

La complejidad de la planta exigía coordinar distintas especialidades, entre ellas estructuras, arquitectura, sistemas eléctricos, mecánicos, de comunicaciones e instalaciones hidrosanitarias. En proyectos con tantos componentes, trabajar con información fragmentada puede dificultar la detección de interferencias y la revisión consistente de las cantidades de obra.

Para afrontar este reto, EPMAPS implementó la metodología BIM y desarrolló modelos a partir de la documentación original en planos 2D. El trabajo incluyó componentes como los sistemas de cloración y dosificación, los reservorios de agua cruda y potable, la cisterna y estación de bombeo, el tanque de coagulante y el edificio administrativo.

Los modelos se desarrollaron con Autodesk Revit y se integraron en un modelo de coordinación. La gestión de la información se centralizó en Autodesk Construction Cloud, con herramientas para almacenar documentos y facilitar la colaboración entre disciplinas.

El proyecto también contó con un Plan de Ejecución BIM (BEP), alineado con los principios de gestión de información de la norma ISO 19650. Este documento establece cómo se organiza, desarrolla y entrega la información, además de definir funciones, responsabilidades y procedimientos para los participantes.

El valor de comparar información confiable

Uno de los resultados de la implementación fue la posibilidad de obtener cantidades de obra de forma semiautomática directamente desde los modelos BIM. El equipo también pudo generar planos 2D a partir de modelos 3D, analizar interferencias y establecer flujos de trabajo para revisar y aprobar modelos.

En materia presupuestal, la comparación entre las cantidades extraídas de los modelos y las cantidades planilladas permitió identificar el ahorro inicial del 5 % reportado por Autodesk.

Esta aplicación va más allá de la representación tridimensional. Cuando los modelos contienen información estructurada y se desarrollan con criterios definidos, pueden servir como base para revisar mediciones, detectar diferencias y mejorar la trazabilidad de las decisiones técnicas.

Un modelo BIM, por sí solo, no garantiza que un presupuesto sea exacto. Los resultados dependen de la calidad de la información, el nivel de desarrollo de los elementos, los criterios de medición y la forma en que se contrastan los datos con la documentación contractual y las condiciones reales de ejecución.

Por eso, el aprendizaje central de este caso no es que BIM produzca automáticamente un ahorro del 5 %, sino que una metodología de trabajo basada en información coordinada puede ayudar a identificar diferencias que merecen ser revisadas antes de que se conviertan en problemas mayores.

De la coordinación del diseño a la gestión del activo

El caso de Calderón también refleja una evolución en la manera de abordar la infraestructura pública. La información generada durante el diseño y la construcción puede convertirse en un recurso para las etapas posteriores, siempre que se gestione con criterios claros y se mantenga actualizada.

Autodesk LATAM señala que EPMAPS proyecta extender el uso de BIM hacia la operación y el mantenimiento de sus activos. Este paso implica un reto adicional: asegurar que la información entregada al finalizar la construcción sea útil para quienes administrarán la infraestructura durante su vida útil.

Para lograrlo, se necesitan profesionales capaces de comprender no solo las herramientas de modelado, sino también los procesos de información, los criterios de cuantificación y la relación entre los modelos y las decisiones económicas del proyecto.

La experiencia de Calderón muestra que el impacto de BIM debe analizarse desde esa perspectiva integral. La tecnología facilita nuevas posibilidades, pero es la metodología la que establece cómo se produce, coordina, revisa y utiliza la información para tomar decisiones.

Un presupuesto sólido requiere más que cifras: necesita cantidades confiables, información bien estructurada y criterios para hacer seguimiento a lo que ocurre en obra.

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Fuentes consultadas

Nota editorial: el 5 % corresponde al ahorro inicial reportado por Autodesk LATAM tras comparar cantidades obtenidas de los modelos BIM con cantidades planilladas. Las equivalencias en dólares son cálculos ilustrativos sobre cifras de inversión publicadas y no deben presentarse como ahorros reales confirmados.